viernes, 24 de enero de 2014

Mis Creaciones literarias (Voluntario)

He de reconocer que al principio me estaba costando bastante que este blog avanzase y tuviera buen color pero con la ayuda de las correcciones de Irune y siguiendo unas pautas al final parece que esto ha cogido forma, una vez que empiezas y coges el truco todo se ve más fácil y con este último bloque me he lanzado a realizar una actividad voluntaria con dos creaciones realizadas por mí, un cuento y una poesía que las he querido conectar de alguna manera. 
Siempre se me ha dado bien la poesía y he tenido facilidad para crear poemas, por ello quiero dejar un poquito más mi huella en este blog deseando que os guste:

Verso:

Esta noche tuve un sueño
Soñé que era un colibrí
Un colibrí pequeño
Que jugaba por ahí.

Sin saber cuantos peligros
Acechaban yo partí
Hacia unas altas montañas
Que en mi vida nunca vi.

Acelero mi aleteo
Pues aún me queda sufrir
Y es que este fatal mareo
No es fácil de digerir.

¿Quién me mandó a mí salir
del nido donde nací?
Con mi madre y mis hermanos

Es donde quiero vivir.



Prosa:  "COLÍN EL COLIBRÍ"

Erase una vez un colibrí llamado Colín que vivía con su madre y sus hermanos en su nido. El nido estaba situado en lo más alto del más alto árbol del bosque. La madre de Colín así lo había decidido, pues no estaba dispuesta a correr los inminentes peligros posibles causados por los animales del bosque. La mayoría de ellos estaban siempre buscando comida y últimamente escaseaba.
Colín era pequeño y no podía conseguir comida por voluntad propia, pues era demasiado peligroso, así que su mamá salía dos o tres veces al día, en busca de algún gusano u otro insecto que cazar para él y el resto de sus hermanos.
Todos parecían estar muy a gusto con esa situación, pues era de lo más cómoda. Todos menos Colín. El más pequeño de los hermanos era también el más valiente y pronto su ímpetu por ayudar a su madre empezó a causar problemas.- “Mamá mamá, déjame salir contigo a buscar comida”, a lo que su madre respondía- “no Colín, que eres muy pequeño aún”.
Sus hermanos ya eran algo más mayores y estaban en edad de empezar a cazar y ayudar a su familia, pero no parecían estar muy por la labor. –Sí mamá, deja a Colín salir a cazar- decían, mientras ellos se acurrucaban y calentaban en el nido. Pero la madre, muy enojada con la actuación del resto de sus hijos, se enfadaba.
Hasta que un día mamá Colibrí no encontró nada para llevarle a sus hijos al nido por lo que le dijo a Colín: - “Hijo mío necesito que salgas a por comida”. Él se levantó eufórico y le respondió. – “eso está hecho mamá”- y antes de que su madre pudiera decirle nada más abrió sus alas y echó a volar.
Su madre se quedó muy preocupada. Pasó un día entero y pronto se hizo de noche. Colín no había vuelto a casa y su madre y hermanos estaban muy muy preocupados. –Voy a buscarle, dijo la mamá de Colín, pero sus hermanos le dijeron: - mamá hace mucho frío ahora y con la oscuridad de la noche será imposible encontrarlo. Es mejor que vayas mañana.
Mientras tanto Colín se encontraba perdido y debido a la oscuridad no sabía donde dormir, así que vio un enorme árbol, subió a una de las ramas más altas y allí se quedó acurrucadito.
A la mañana siguiente Colín se despertó y creyó que todo había sido un sueño. Pero nada más lejos de la realidad. Colín se encontraba en aquella rama, pasando frío, y pensando que su madre estaría muy preocupada. Así que decidió volver al nido, pues nunca había salido de éste y menos durante tanto tiempo.
Salió camino del nido de su mamá, pero pronto se encontró algo desorientado.
No sabía qué hacer, así que decidió ponerse a piar lo más alto que pudo. Sabía que eso atraería a posibles animales depredadores pero no le quedaba otra opción.
No paraba de gritar: mamaaaa, mamaaaaa…pío píol, pero no tenía respuesta. Hasta que un rato más tarde casi afónico pensói que haría un último esfuerzo muy grande. Cogió todo el aire que pudo en su diminuto cuerpo y pió con todas sus fuerzas: Pío pío! Mamáaaa!!. De repente una voz suave salió de algún lugar del cielo: - Coliiiiiiiin!!! Era su madre! Colín no podía estar más feliz. – Mamáaa gritó él, y su madre voló a toda velocidad hasta donde estaba. -¿Dónde estabas Colín? , - me tenías muy preocupada. Entonces Colín le explicó que se había perdido y había decidido esconderse en un árbol para pasar la noche con el fin de regresar al nido a la mañana siguiente pero, que una vez llegada la mañana, no sabía ir.
Su mamá no sabía si regañarle o abrazarle, así que le hizo prometer que jamás volvería a salir solo hasta que no supiera regresar al nido. Entonces los dos emprendieron el viaje de vuelta a casa y al llegar, sus hermanos le recibieron como a todo un héroe. 

1 comentario: